CHAMPAGNE ROSADO

CHAMPAGNE ROSADO

· · · ¿Glamour o afortunado error?
Las primeras botellas de champagne rosado se vieron por primera vez en París a mediados del siglo XIX. Se consideraron defectuosas o de baja calidad debido a su color, ya que el objetivo era la producción de un champagne con su típico color blanco pálido o dorado. Esto fue causado porque a veces las uvas tintas de pulpa blanca (Pinot Noir o Pinot Meunier) utilizadas en la fabricación del licor maduran en exceso o bien sus hollejos entran en contacto con el mosto durante un tiempo mayor del necesario, obteniéndose entonces un champagne coloreado de una tonalidad rosada producida por los pigmentos naturales de la fruta.
 
 
Este lamentable error supuso una dura recriminación a los responsables del proceso y que el vino fuera desechado. Pero en algún momento, para evitar pérdidas o gracias a la “genialidad” de algún avispado bodeguero, se empezó a servir en locales mediocres y con luces tenues donde los clientes no se daban cuenta del “excesivo” color rosado del champagne…
 
 
Sin embargo, a principios del siglo XX el champagne rosado dejó de ser considerado un vino defectuoso o de baja calidad y pasó a convertirse en una variedad de los vinos más prestigiosos de la región francesa Champagne-Ardenne, elegante y con estilo propio.
 
 
 
Descubrí el champagne rosado cuando vi por primera vez una de mis películas favoritas: An Affair to Remember (Tú y yo), dirigida por Leo McCarey por primera vez en 1939 (Love Affair) y filmada de nuevo por él mismo en 1957 con Cary Grant y Deborah Kerr como protagonistas:
 
 
Nicky Ferrante es un apuesto seductor que durante un lujoso crucero por el océano Atlántico conoce a una cantante ya retirada, Terry McKay. Durante la travesía se enamoran y comparten champagne rosado, alternándose escenas románticas con otras de una gran comicidad. Ambos deciden romper sus respectivos compromisos (él viaja para reunirse con su prometida, una rica heredera; ella lo hace con su amante, un prestigioso magnate también adinerado) y volver a encontrarse seis meses después en la azotea del Empire State de Nueva York. Si sus sentimientos se mantienen, esa cita marcará el comienzo de su relación. Llega el día. Terry sufre un grave accidente. Nicky, mientras, espera en lo alto del Empire (“el lugar más próximo al cielo”, en uno de los diálogos de los protagonistas) sin entender por qué ella no ha acudido a la cita… 
 
 
Tras el estreno de las dos versiones de la película, los restaurantes neoyorquinos comenzaron a recibir a numerosos clientes pidiendo champagne rosado. 
 
¿Glamour o afortunado error?
Acerca del autor
Elena rueda Aventurera del vino

Editora de libros (digital y analógica), y apasionada de todo lo que tenga que ver con el disfrute, la belleza y el bien-vivir: literatura, vinos, arte, viajes… Todo en uno, en una copa, en unas páginas (virtuales o no) o en un instante.