Mixología y Vinos

Mixología y Vinos

· · · Mezclar un buen vino con otros alcoholes e ingredientes. ¿Sacrilegio o arte?
Los cócteles tienen glamour y ese punto chic de quien pide un Manhattan, Alexander, Dry Martiny, Cosmopolitan, el tan de moda Gin Tonic -tantas veces maltratado por el mal servicio-, así como un Mojito, Daiquiri, Piña Colada, Caipiriña entre muchos otrosque recuerdan paraísos tropicales. Combinaciones que evocan estilos de vida que pueden ir desde lo más sofisticado a lo más desenfadado.
 
Mixology o coctelería es el arte de mezclar bebidas en un delicado balance donde todo cuenta, desde la selección de los ingredientes, a la forma de unirlos, los equilibrios y los contrastes. Emociona el ritual y la atención que recibe cada copa por parte del barman, quien la prepara exclusivamente para el cliente agitando cocteleras, mezclando o machacando directamente en el vaso, sirviendo el elixir final con un toque de fantasía que le da un encanto especial al momento del aperitivo o al merecido afterwork.
 
Los cócteles son sinónimos del espíritu del buen vivir, de la distensión, de las conversaciones que se prolongan un día tras otro como una cita ineludible, donde se puede ser fiel a la copa de siempre o lanzarse a la búsqueda de la novedad y experimentar con estas creaciones que llevan como base un destilado importante -ginebra, vodka, whisky, ron, aguardiente, etc- al que se añade ingredientes modificadores que aportan un gusto amargo, dulce, aromático, ácido, un punto refrescante o tónico, así como la ornamentación final que pasa por frutas, cáscaras de diferentes cítricos, especias y todo lo que la imaginación y el conocimiento del mixólogo sea capaz de conjugar en una copa.
 
 
 
Quizá por desconocimiento algunos pueden considerar un sacrilegio mezclar un buen vino con otros alcoholes e ingredientes hasta que descubren excitantes combinaciones con el vino como protagonista, bien sea tinto, blanco, jerez o las más conocidas a base de champagne y otros espumosos.
 
Si nos adentramos en la alquimia del vino con otras bebidas espirituosas nos encontramos con una historia no tan reciente ni desconocida en otras partes de mundo en contraste con España, donde no estamos tan acostumbrados a mezclar los vinos y trasladarlos a otros momentos y escenarios. De ahí que indagando en los antecedentes del vino en la mixología localicemos mezclas que si bien no se denominaban cócteles son un indudable antecesor, como las combinaciones de vino, mosto y miel para “corregir” un vino con defectos y muchas otras que el ingenio ha convertido en vermú; sin olvidar que la tan solicitada como denostada sangría es vino mezclado con frutas y otros licores, dando como resultado un cóctel que correctamente elaborado con un vino de primera calidad, es una bebida que como La Cala No 19 ostenta notas de cata y una imagen excelente, o el Zurracapote, popular bebida del norte de España cuya base es vino tinto mezclado con frutas, azúcar y canela que se macera durante varios días.
 
 
 
Si buscamos en el recetario de los cócteles clásicos encontramos que sólo un 23 por ciento de las recetas incluyen vino como ingrediente principal, de las cuales la mayoría especifican la utilización de vino italiano (destacando los tintos de Nebbiolo), Oportos, Tokay y Madeira, además de Champagne y otros espumosos. Es hora de poner en valor los vinos españoles en combinaciones actuales, divertidas y excitantes.
 
Sofisticados y sorprendentes, el arte de la mixología y el vino es un territorio aún por explorar. Difícil no será dejarse seducir por sus encantos.