Bodegas Urbanas

Bodegas Urbanas

· · · Si Mahoma no va a la bodega...

Últimamente, me siento bastante interesada por el tema de cómo promocionar el vino, en cómo hacer para que se venda más y de cómo hacer que la gente entienda que este mundillo no está compuesto de cuatro gatos, con aires pseudo rural-snob. Es bueno ver como los tiempos avanzan en muchos aspectos dentro de la bodega y que están surgiendo ideas mas originales y mas cercanas a la realidad de lo que el ciudadano realmente necesita en el aspecto de la promoción.

La nueva ola, la idea más hipster y revolucionaria de los ultimos años son las bodegas urbanas. Y no me refiero a la “bodega-bar” del barrio donde se comparten canas, tapas y carajillos, sino a bodegas con sus tanques y barriles donde reciben la uva en camiones refrigerados (supongo, porque no lo entendería de otra forma) y donde fermentan y envejecen el vino, todo esto en medio de una ciudad.

Es quizás una de las mejores ideas de los últimos tiempos porque ayudan al consumidor a saber un poco más de ese mundo al que muchas veces no se asoman porque asusta o no se entiende. Cualquiera tiene acceso a ver lo que se hace en una bodega, a ver que no es tan complicado, y que es divertido.

 

 

Por cosas del azar, vivo en California, donde una de las cosas que más admiro, es la capacidad que tiene el personal de transformarse o reinventarse. Que la gente no visita las bodegas? Pues plantamos la bodega en medio de la ciudad. Tiene mucho que ver con la capacidad de asociación con intereses sociales y económicos de emprendedores que lo que quieren es fomentar el consumo de lo local con la intención de educar al cliente y hacer mucho dinero a la vez.

La idea de lo que “es Bueno para ti, es Bueno para mi” y viceversa, ha ayudado a aunar pequeñas empresas que por separado no se comerían un rosco, pero juntas están creando tendencia y revolucionado el mundo del vino.

Uno de estos proyectos nació en Portland: Urban Wineries. Es una asociación de bodegas (13) que producen y embotellan sus vinos en la ciudad de Portland (hipsterland para los que no hayan oido hablar mucho de esta ciudad – recomiendo la serie Portlandia para entender de lo que estoy hablando). Su intención como asociación es la de crear una cultura de bodegas de ciudad que se pueden visitar en bicicleta, autobus, taxi o a pie y donde se organizan a diario (si, como lo oís, de lunes a domingo, y no se cierran en festivos como otras bodegas que yo me sé, que cuando llegan las fiestas del pueblo… en fin!) catas, eventos, exposiciones de arte y tours para explorar los vecindarios en los que se encuentran.

 

 

Tienen en general un diseño muy parecido al de las microcerveceras (tan de moda en los últimos años en Estados Unidos), muchas de ellas también de origen urbano, en cuanto a la micro elaboración en tanques pequeños, pequeñísimas producciones, selección cuidada de granos, utilización de inusuales variedades de uva, colaboración con voluntarios (vecinos y clientes) y última tecnología en equipos. Como una bodega de garage pero con diseño industrial chic. Todo en tamaño mini y accessible a que el consumidor las visite y explore mientras comen, escuchan al grupo de moda del momento o visitan una exposición. La mayoría incluso alquilan los espacios para eventos privados.

Entre las más guays: Enso winery

 

 

Otro tipo de empresa es City Winery, con bodegas-salas de catas en Nueva York, Chicago, Napa y Nashville. En este caso se mezcla la producción de vino con los espectáculos musicales, arte y restauración. Esta compañía fue fundada en Chicago hace muy pocos años para aunar comunidad, creatividad y cultura del vino donde se invita al que quiera a hacer su propio vino sin dejar las comodidades y estilo de vida urbano, donde el vino se sirve generosamente en kegs (on tap), ahorrándose el corcho, botellas y cartón, creando un producto más sostenible.

Lo que más me fascina de este nuevo concepto de bodega es que están ubicadas lejos del campo, en regiones que no tienen ningun vínculo con la historia vitivinicola del pais. Pero que tienen un objetivo principalmente comercial. Sin romanticismos.

 

 

Necesito destacar otro proyecto también muy “cool”: The barlow Proyect en Sebastopol, California. The Barlow junta en un espacio de varias calles y en edificios de caracter industrial a enólogos, productores locales y artesanos con el objetivo de poner en contacto al consumidor con los productos locales. 

No tengo el placer de haber visitado Bodega Urbana en Bilbao, que tiene un estilo un pelin sobrio según puedo ver en su página web y huele aún a lugar elitista pero que recoje el mismo espíritu de los proyectos americanos. Cuando vuelva a casa por Navidad pienso pasarme por allí, a ver qué se cuece, o mejor dicho, a ver qué se fermenta…

Acerca del autor
Laura Díaz entre las viñas de Napa Valley
Laura Díaz Enóloga

Nacida en Madrid hace 32 primaveras, Laura Díaz es la enóloga de Galerie, el nuevo proyecto de Jackson Family Wines en el Norte de California. Esta joven promesa de la enología Española se sale de los estereotipos tanto en su vida personal como en su trabajo.