Cómics y vino
· · · Saben a pepinoDe vez en cuando descubres uno de esos álbumes en los que el tema te sorprende por lo inesperado. Y es que, de nuevo, se muestra que en el mundo de la historieta todo tiene cabida.
Los Ignorantes es una obra, como digo, sorprendente (al menos para mí). Es, además, un metacómic, un cómic que habla de cómics y de cómo la pasión puede encontrarse en cualquier actividad. Basta con encontrar a las personas adecuadas…
En Los Ignorantes, Etienne Davodeau y Richard Leroy, sus protagonistas, son dos amigos que deciden compartir un año de vida para conocer cada uno el mundo del otro. Etienne Davodeau es autor de cómics, de hecho el autor de la obra, y Richard Leroy es su amigo viticultor, de los de siempre, de aquellos para los que cada viña es un hijo al que debe abrazar tras la recogida de la uva, a modo de gracias por todo un año de trabajo.
Richard Leroy no es un agricultor orgánico o biológico, aborrece el término. Se define como viticultor biodinámico, corriente con origen en las ideas del filósofo Rudolf Steiner que proponen la vuelta a una relación estrecha entre todo organismo que habita este planeta, considerado como un sistema lleno de interacciones.
En la obra, capítulo a capítulo, aprendemos con los protagonistas el trabajo cuyo resultado lleva a nuestras mesas vinos maravillosos y a nuestras estanterías obras como ésta de la que hablamos.
Vino y cómic, dos pasiones que parecen tan alejadas, se dan de manera perfecta la mano en este álbum que publica Ediciones La Cúpula. Y no es el único ejemplo de acercamiento.
Andes Wine, empresa de “Marketing de Vinos, Gastronomía y Turismo” presente en Argentina y Chile, lleva dos años convocando el Concurso Internacional de Cómics del Vino, en cuya primera edición resultó vencedor el español afincado en Alemania Juan Palacio con su obra “La Bodega Universal”.
O en el manga, cómo no, que en su colección Les Gouttes de Dieu (título de su edición en Francia) “incluye en cada entrega una guía para descubrir los secretos del vino y ha sido alabado por su rigurosidad a la hora de tratar un tema complejo”
Via: tebeosparatodos.com
Iván no solo se fija en el sabor, color y aroma del vino, además valora hasta el último detalle del diseño de la botella y su etiqueta. Busca el equilibrio perfecto entre un buen vino y buen diseño, lo que para él es el vino perfecto.
